Las Lentes de la Empatía ¡Póntelas, Pónselas!

Las Lentes de la Empatía ¡Póntelas, Pónselas!

Ahora, en esta fiestas Navideñas, parece como si todos fuéramos poseídos por una suerte de espíritu temporal y cíclico que nos lleva a intercambiar y a repartir buenos deseos de amor, paz y felicidad. De repente nos acordamos de familiares lejanos, antiguos amigos, compañeros de trabajo o de estudios… nos felicitamos, y también nos reunimos en actos sociales o/y celebraciones familiares, y hasta nos hacemos regalos unos a otros.

Es como si una especie de memoria colectiva nos recordase que todos somos capaces de mostrarnos más cordiales y gentiles con las personas de nuestro entorno. Todo a nuestro alrededor se llena de similares mensajes: en los comercios, en las empresas, en las calles, en las casas, en Internet, incluso la programación de las televisiones se llena de películas, series, y programas especiales con los mensajes de amor, generosidad, paz, solidaridad, etc.

Y es admirable que todos nos esmeremos en relacionarnos mejor en estas fechas. Sin embargo, muchos de estos actos y comportamientos quedan reducidos a meros gestos sociales, ritualizados por la tradición y por la sociedad de consumo. Y normalmente, en cuanto pasan las fiestas, ese espíritu navideño de amor, paz, concordia, y buena voluntad se esfuma por completo de nuestras vidas y de nuestras relaciones.

Pero, te haré dos preguntas, ¿te gusta el trato afectuoso y cálido que caracteriza el espíritu de estas fiestas? ¿te gustaría que perdurase durante todo el año?, si tu respuesta es un sí, te invito a que durante 4 minutos te pongas las lentes de la empatía. Mira este corto vídeo y comprenderás las razones por las que las personas, a veces, no responden a tus necesidades o expectativas. Y de igual manera, por qué tú tampoco respondes a las suyas.

Si todos pudiéramos mirarnos con respeto y comprensión, como si lleváramos puestas las lentas mágicas de este vídeo, es seguro que la comunicación y la convivencia con todas las personas con las que nos relacionamos, sería más amable y humana. Bien, pues lo bueno de todo, es que el nombre de estas metafóricas lentes ya lo conoces, se llama EMPATÍA, y está a tu alcance y al alcance de cualquier persona que desee cada día del año, que el amor y la concordia haga de sus vidas y de sus relaciones una Navidad perenne.

¡Póntelas, Pónselas!

Me encantará conocer tu opinión, por favor déjame un comentario.

Esther Alonso

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